A unos 1.565 metros sobre el nivel del mar, entre la extensión de montañas cafeteras, se encuentra un hermoso municipio del departamento del Tolima: El Líbano. Aunque está a unos 110 kilómetros de la capital tolimense, ni esta distancia ni el paso de los años han separado una amistad que sigue más que viva. No solo se mantiene por el cariño y la hermandad que han tejido dos amigas, sino también por una visión de emprendimiento que las une sin importar las barreras.
En el transcurrir de ocho años, llenos de innumerables recuerdos y vivencias por contar, los caminos de Xiomara Pineda y Valentina Losice no solo se cruzaron para conformar una amistad inseparable, sino también para construir un proyecto de vida juntas, con metas claras y un mismo objetivo: el éxito.
“Un día nos pusimos a pensar: ¿por qué no ser emprendedoras? Luego dijimos que, al emprender juntas, podríamos cumplir nuestro mayor sueño, que era conocer USA… y nos hicimos toda una película”, mencionó Xiomara Pineda, mientras en su rostro se dibujaba una cálida y tierna sonrisa. Ese pensamiento, que nació tan de repente, pero a la vez con tanta determinación, se convirtió para estas dos soñadoras en un objetivo a cumplir en busca de nuevas aventuras más allá de las fronteras nacionales.
Los inicios de esta amistad no se consolidaron como normalmente los niños crean sus círculos sociales por medio del colegio, lugares de residencia, equipos deportivos, grupos musicales, entre otros. Aun así, la confianza y hermandad que ambas siguen compartiendo tuvo su raíz en las relaciones amistosas que sus padres habían construido tiempo atrás, antes de sus llegadas.
Le recomendamos leer: Feria internacional del café: aroma, cultura y tradición en El Líbano.
Una característica propia de ellas es que comparten la afinidad por lo artístico y deportivo en sus tiempos libres. A sus 12 años, Xiomara Pineda se ha dado cuenta recientemente de la conexión que tiene con el dibujo, pues le permite expresar lo que a veces las palabras no pueden decir. Además, la pasión por el deporte es un sentimiento que siempre ha estado en ella; por un buen tiempo se dedicó al patinaje, pero por situaciones externas no pudo continuar en ese camino.
Valentina Losice se ha convertido en una hermana mayor dentro de esta relación, llevándole un año a Xiomara. En el ámbito artístico, su corazón late con gran emoción por la danza folclórica: “Ese es un espacio en el que puedo expresarme al crear mis propias coreografías y mostrar mis habilidades en el baile”, destacó. Asimismo, sin darle menor importancia, no deja atrás otra de sus aficiones: la natación.
Dentro de las habilidades y capacidades que cada una ha desarrollado e interiorizado a lo largo de sus propios caminos, desde hace seis años Valentina – desde Ibagué – y Xiomara – desde el Líbano -, han puesto sus destrezas al servicio de los retos y aventuras que implica un emprendimiento a distancia. Este proyecto busca ofrecer y dar visibilidad a algunos productos típicos de la cultura colombiana, como las achiras de arándanos, chía y quinua, y el arequipe de leche y café. Otros de sus productos son los alfajores y los pequeños empaques de papas que ellas mismas elaboran. Detrás de esta iniciativa siguen presente el propósito de hacer posible su sueño de viajar a Estados Unidos y comenzar a generar sus propios ingresos.
No obstante, el papel que han desempeñado sus familias en torno al proyecto no solo se centra en brindar apoyo emocional y económico, sino también en aportar los conocimientos básicos para elaborar y completar toda una ronda de producción. En un inicio, se pensó en vender solo alfajores para reunir las ganancias necesarias y así, cada una pudiera comprarse una blusa que les hubiera gustado. Sin embargo, en ese momento ninguna de las dos tenía un conocimiento previo sobre la preparación que requiere un alfajor.
Fue así como Valentina decidió comunicarse con su hermana mayor, quien es repostera, para pedirle que les colaborara con la primera producción: “Hermanita, ¿puedes enseñarme a hacer alfajores? Nosotras los vendemos en el colegio y le ganaríamos para comprarnos cada una, la blusa que queremos con Xiomara”, le dijo Valentina.
A partir de las primeras ventas que cada una realizó en sus colegios, les fue tan bien que no solo lograron comprar las blusas, sino que también se quedaron con la idea de seguir creciendo, no únicamente en su amistad, sino en una nueva e irreversible etapa: los negocios.

En 2019, con la pronta llegada de la pandemia del COVID-19, fue difícil seguir vendiendo para Xiomara, pero Valentina se las ingenió para mantener el contacto con sus compañeros de colegio y continuar enviando los pedidos. Aun así, Xiomara afirma que después de la pandemia su emprendimiento tuvo cambios: “Al regresar al colegio no se volvió a vender en las mismas cantidades que antes”, expresó con un cierto tono de decepción en su voz. Sin embargo, este hecho fue importante para motivarlas a buscar otros nichos del mercado y fidelizar a nuevas personas.
Hasta ese momento, nunca habían participado en una feria o exposición de emprendimientos, así que contar con un espacio integrador en la Feria Internacional del Café, llevada a cabo el pasado 9 y 10 de agosto de 2025, no solo les abrió nuevos horizontes, sino que también permitió que su emprendimiento empezara a ser reconocido por personas de otras ciudades.
A partir de esta bonita experiencia y participación en el evento, se dieron cuenta de que era hora de pensar en un nombre para su emprendimiento, ya que hasta el día de hoy no han logrado llegar a un acuerdo sobre uno que a ambas les guste. El reto que les queda ahora está en crear su identidad y figura comercial, para que muchas más personas empiecen a reconocerlas con mayor facilidad.
La invitación que nos deja esta amistad es aprender a crecer en conjunto desde la empatía y la solidaridad, y no desde el individualismo o la estrategia de quien busca salir más beneficiado frente a un plan o proyecto de vida. Además, nos propone reflexionar sobre el rol que las familias están desempeñando en el apoyo a los emprendimientos de sus seres queridos, ya que hoy en día se ha vuelto común ver cómo un completo desconocido deposita más confianza en estos proyectos que los propios conocidos o parientes de la familia. Por otro lado, el hecho de emprender se convierte en todo un desafío que requiere constancia, creatividad y resiliencia, y que solo está destinado a quienes se atreven a soñar y trabajar con valentía para hacer realidad sus metas.
Por: Mariana Gallo, estudiante de Comunicación Social y Periodismo.
@elanzuelomedios 📍☕ Así se vivió el día 1 de la Feria Internacional del Café ☕📍 Este sábado 9 de agosto en El Líbano, Tolima, las calles se llenaron de aroma a café y el ambiente vibró al ritmo alegre de la música tolimense 🎶. Un día donde tradición, cultura y sabor se unieron para celebrar la pasión que nos identifica.☕️❤️ #FeriaInternacionalDelCafé #ElLíbanoTolima #AromaACafé #MúsicaTolimense #PasiónPorElCafé #TolimaEsCafé #OrgulloTolimense #CulturaYCafé #SaboresDeTolima #ViveElTolima
♬ sonido original – El Anzuelo Medios