El auditorio central de la Universidad de Ibagué fue escenario del evento ‘Esta no es una sesión musical: cátedra de la desobediencia sonora’, un espacio académico que contó con la participación especial de la artista plástica y visual Joana Saavedra, egresada de la Universidad del Tolima.
La actividad, liderada por la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias sociales en el marco de su cátedra inaugural, buscó reflexionar sobre el arte, el cuerpo y el concepto de lo queer como una apuesta estética y política en la academia.
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La jornada se planteó como una provocación desde el arte para abrir discusiones alrededor de las ciencias humanas en torno a la diversidad y el pensamiento crítico. Joana Saavedra presentó su propuesta artística en la que el cuerpo ocupa un lugar central, generando debates desde perspectivas no convencionales y explorando nuevas formas de habitar el mundo.
Durante la cátedra, la artista compartió experiencias de su trabajo creativo, en el que desafía los patrones tradicionales de la pintura al incorporar materiales no convencionales como esmalte, escarcha y stickers. Asimismo, expuso propuestas performáticas como el montaje de su cuarto abierto al público durante 24 horas y su faceta como DJ, rompiendo estereotipos de género y expectativas sociales sobre la estética queer.
Carol Giset Peña Palma, docente de la Facultad, destacó el valor de la invitación de Saavedra y subrayó la importancia de abrir espacios como este en la universidad. “Hacer una apuesta estética desde lo queer, poniendo el cuerpo en el centro, es una posibilidad de generar estas discusiones académicas desde otros ángulos y perspectivas”, señaló.



Peña también resaltó la coherencia de la artista en su propuesta disruptiva. “Lo que más me impacta es su coherencia en la ruptura de lo establecido. Ella rompe con la idea de que las disidencias para ser aceptadas deben entrar en una lógica de consumo. Habita su cuerpo desde lo que es, sin necesidad de cumplir la norma ni lo que la gente espera ver”, mencionó.
Además de docentes y artistas, la voz estudiantil también se hizo presente. Para Linda Rojas, estudiante de Comunicación social y periodismo de la Universidad de Ibagué, la experiencia resultó enriquecedora. “Esta cátedra me gustó mucho porque abre temas diferentes, de los que muchas veces somos ignorantes. Nos ayuda a entender realidades y formas de expresión que no siempre conocemos en la vida académica”, dijo Rojas.
De esta manera, la cátedra se consolidó como un espacio de reflexión sobre arte, diversidad y disidencia, en el que la Universidad de Ibagué reafirma su compromiso con la inclusión y el pensamiento crítico.



Por: Camila Andrea García