Puro tilín y nada de paletas

Deportes Tolima regresó de Bogotá con las manos vacías. El Pijao cayó 1-0 ante Independiente Santa Fe en El Campín por la décima fecha de la Liga BetPlay II-2026 y aunque la tabla todavía lo mantiene entre los primeros, el partido dejó una sensación de esas que no se quitan ni con una buena posición; se pudo hacer mucho más.

El primer tiempo fue parejo (aburridísimo). Tolima tuvo la pelota, intentó salir jugando y por momentos consiguió instalarse en campo santafereño. El problema fue el de siempre, se tenía la posesión pero no se sabía que hacer con ella.

Ahí aparece Sebastián Oliveros, quien seguramente tendrá su propia lectura del encuentro. Porque si algo ha quedado claro durante su etapa en el banco pijao es que la paciencia parece ser una de las principales herramientas tácticas. El equipo mueve la pelota, espera, vuelve a moverla, espera otra vez… y cuando uno cree que por fin llegará la jugada que rompa el partido, resulta que el partido ya se rompió solo.

Santa Fe mientras tanto, no necesitó demasiadas oportunidades. Al minuto 60 apareció Nahuel Bustos, quien aprovechó una acción dentro del área para marcar el único gol de la noche. Los locales pegaron cuando tenían que hacerlo y después se dedicaron a administrar la ventaja.

Lo curioso (y lo peor de todo) es que Santa Fe al tener la cabeza puesta en la Copa Sudamericana presentó una nómina alternativa. Aun así, le alcanzó para derrotar y ser más que Tolima. Es de esas situaciones en las que uno mira al banco y piensa: ¿Ahí que?

Tolima siguió intentando, pero una vez más se encontró con esa dificultad que ya empieza a volverse costumbre: la falta de contundencia. El equipo tuvo mayor cantidad de pases y posesión, pero que problema para transformar ese dominio en ocasiones realmente. Y no sé si el cuerpo técnico y los jugadores lo sepan, pero en el futbol la posesión no da puntos extra.

Sin nada más el partido terminó 1-0 para Santa Fe, sumando así una nueva derrota para el Pijao. Muchos creen que no es momento de prender las alarmas “porque Tolima continúa en la parte alta de la tabla” pero el que es realmente critico sabe que jugando de esta manera Tolima sufrirá para mantenerse en esas posiciones y más aun si pierde contra estos rivales directos.

Porque una cosa es perder jugando mal un partido y otra muy diferente es empezar a convertir una idea de juego en una costumbre: tener la pelota, circularla y terminar mirando (con pereza y displicencia) cómo el rival celebra.

El campeonato todavía es largo, y el Vinotinto por ahora sigue en buena posición. Pero Oliveros tendrá que encontrar algo más que paciencia y posesión si quiere mantenerse en su cargo y si quiere que este equipo vuelva a ser protagonista. Porque en algún momento habrá que dejar de jugar para no perder y empezar a jugar para ganar.

POR: Gabriel Parra

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