Este martes 24 de febrero, de 10:00 a.m. a 12:00 m., la Facultad de Humanidades, Artes, Filosofía y Educación dio apertura a su semestre académico con la cátedra inaugural “Tres soledades en encierro: monólogos”, una obra del Circo Teatro El Zahuán que convirtió el escenario en un espacio de memoria, crítica y diálogo colectivo.
La puesta en escena, realizada por Alejandro Rozo y Vivian García, abordó momentos que marcaron profundamente al país, como la pandemia del 2020 y el estallido social de 2021. La obra sitúa sus historias en Ibagué y recuerda hechos dolorosos como el asesinato de Santiago Murillo durante las jornadas de protesta, entre otros acontecimientos basados en hechos reales.
“Los personajes de esta obra se caracterizan por ser actores vulnerables en la sociedad. Ha sido una representación que hemos podido llevar a distintos municipios de Ibagué y ha participado en festivales de teatro departamentales y municipales”, explicó Vivian García, actriz y titiritera del Circo Teatro El Zahuán.



Más allá de la representación artística, el espacio posterior a la obra permitió una conversación profunda entre los actores, docentes y estudiantes. Durante el diálogo, Alejandro y Vivian compartieron que llevan más de una década trabajando en el Tolima, construyendo procesos de creación colectiva y llevando el teatro a escenarios no convencionales, especialmente a comunidades rurales y espacios alternativos, ante la falta de una infraestructura cultural sólida en la región.
Explicaron que su apuesta artística parte de contar historias propias del territorio, convencidos de que “hablar de la aldea es hablar de lo universal”, resaltando así la importancia de narrar lo local para generar reflexiones más amplias.
“Este tipo de espacios son muy importantes, ya que nos damos la oportunidad de reflexionar y cuestionar, lo cual tiene un valor fundamental en el entorno académico”, relató Didier Correa, decano de la Facultad.



En respuesta a las preguntas del público, los artistas profundizaron sobre el teatro documental y su relación con la crónica. Señalaron que este tipo de teatro parte de hechos reales, recopila testimonios y los transforma en escenas que, a través de lo simbólico y lo poético, logran amplificar la memoria colectiva.
También hicieron referencia a influencias del teatro político latinoamericano y del teatro épico, destacando el uso del “efecto de distanciamiento” como un recurso que permite recordar al espectador que lo que ocurre en escena no es solo ficción, sino una invitación a la reflexión crítica.
Los elementos simbólicos de la obra como los globos, los objetos cotidianos y el uso del títere generaron especial interés entre los asistentes. Los creadores explicaron que muchos símbolos surgen en el proceso mismo de montaje y que los objetos adquieren una carga comunicativa que trasciende su función material.



Por su parte, Óscar Ariza, estudiante de primer semestre de Comunicación Social y Periodismo, destacó que fue interesante la manera en que Vivian y Alejandro utilizaron el teatro para visibilizar problemáticas sociales que siguen presentes en la actualidad.
El espacio se enriqueció con intervenciones del público que no solo formularon preguntas, sino que ofrecieron reflexiones desde la sociología, la filosofía y la experiencia personal. Se habló de la “otredad” como reconocimiento del otro, de la importancia de formar públicos jóvenes para el teatro y de la necesidad de que las humanidades continúen cuestionando las realidades sociales.